Sinceramente, creo que el nuevo CX-5 es un SUV más del montón, una pantalla grande y a correr. Y sabiendo que todas las marcas usan un solo tipo de interiores para todos sus modelos, lo más probable es que todo lo que venga a partir de ahora traiga esa pantalla gigante con la que controlas todo.
A mayores, le han quitado la caja manual y solo lo habrá automático con convertidor de par. Así que, hemos pasado de un SUV distinto al resto, con motores atmosféricos de 2.0L, cajas manuales y botones táctiles. A otro SUV chino más, con caja automática, un motor que "simula" a un 1.6 turbo de otras marcas (por par y potencia) y pantallita grande para controlar todo. Me cuesta encontrar la filosofía Mazda.