¿Solución ruido suspensión delantera?

Buenas tardes,

Por si le sirve de algo alguien.

Mi mazda 3 x de 2020 tenía un problema desde nuevo de desgaste irregular de las ruedas delanteras - se las comía por fuera- y se lo comenté al concesionario porque me parecía anormal. En el concesionario me dijeron que la culpa era mía por llevar las presiones demasiado bajas, aunque el coche nunca me avisó de presión baja.

Sobre los dos años y medio el coche hacía un "clack" en la rampa de mi garaje al que no le di demasiada importancia hasta que un buen día el "clack" lo hacía en los baches, en la rampa del garaje y en toda situación imaginable. Se lo lleve al concesionario e voilà...tenía mal montadas las copelas de la amortiguación (una de ellas) y me las cambiaron en garantía.

Tanto el molesto "clack" como el desgaste irregular provenían de ese defecto de montaje pero el cambio de ruedas lo pagué yo y además me acusaron poco menos que de tonto.
Hola, Sánchez,

¿No tendrás a mano, algún documento o lo que sea donde diga Mazda que tenías un problema en las copelas?. No tengo especial confianza que con el cambio de pernos se solucione.

Como finalmente me dieron cita para reparar en garantía todo lo que comenté arriba, voy a intentar que lo miren también.

Muchas gracias de antemano y gracias también a @pablenmo por la información del boletín ;-).
 
No, y mira, Mazda nunca me dijo que tenía un problema en las copelas, que de echo, no lo había.
Lo que hice, fue solucionar el problema de los golpeteos, por lo que había visto en un boletín de servicio, que se trataba de colocar unas gomas en los muelles para evitar que al golpear las copelas se escuchara. Cosa que donde compré el coche, jamás me dijeron.
 
No, y mira, Mazda nunca me dijo que tenía un problema en las copelas, que de echo, no lo había.
Lo que hice, fue solucionar el problema de los golpeteos, por lo que había visto en un boletín de servicio, que se trataba de colocar unas gomas en los muelles para evitar que al golpear las copelas se escuchara. Cosa que donde compré el coche, jamás me dijeron.
Gran información !! ¿tienes todavía ese boletín de servicio para ver cómo o dónde colocar esas gomas?

Gracias de nuevo !!
 
Hola,

Finalmente ya han cambiado los famosos tornillos de los brazos de suspensión. Y si, la factura que han pagado, 90% Mazda - 10% Concesionario, es de casi 400€.

Han cambiado los dos tornillos delanteros de los brazos de suspensión y añadido dos arandelas que no he podido ver, porque originalmente no venían, es decir, de origen no venían las arandelas.

La mano de obra es de 30 minutos, el resto piezas... dos tornillo y dos arandelas, nada más, hasta ellos han flipado.

Adicionalmente he tenido que firmar un documento, asumiendo que la reparación por parte de Mazda es una cortesía hacia mi, no es una reparación que se incluya en la garantía, en fin.

Desgraciadamente el "clock" sigue ahí, por lo que me inclino a pensar que el origen del ruido está en la zona de las copelas, como indica la información que nuestro amigo @Sanchez compartió hace días.

En un video, vi un taller que tenía una maquina donde apoyaban las ruedas del coche e iniciaba ciclos de rebote para detectar ruidos, pero no sé en Madrid si hay algún centro de esos, estaría muy bien.

Sigue la aventura...
 
Colocar unos reductores de sonido en los muelles tampoco es tan laborioso.
 
Colocar unos reductores de sonido en los muelles tampoco es tan laborioso.
Pues para Mazda debe ser como rellenar un check list de verificaciones para certificar que un cochete puede despegar. Hace un par de semanas me dieron cita para volver a "revisar".

Lo pongo entre comillas, porque cuando cambiaron los tornillos y me llamaron en menos de una hora, tengo una duda más que razonable, de que no revisaron un carajo. De hecho cuando me intentaron colar el cambio de los tornillos, ni siquiera intentaron mirar el origen del ruido. ¿Por qué lo sé? primero, porque cuando en la revisión les hable de ese ruido, directamente me presupuestaron el cambio de esos tornillos sin más comentario, hay que cambiarlos y punto. Eso sí cuando les llevé la información del boletín, se les borro la sonrisa recaudadora, segundo porque cuando fui de segundas a realizar una prueba con ellos, me pusieron mil y una pegas, ya que fuí muy explícito con ellos.

El ruido no se reproduce pillando socabones a diestro y siniestro, únicamente cuando circulo por calles empedradas o baches muy constantes, a lo que ellos dicen que si no hay calles empedradas cerca del concesionario pues no lo van a mirar y punto, y se quedaron tan anchos.

De hecho uno del taller y cito explícitamente, me dijo "Es que no entiendo por qué hay que circular con un coche por una carretera empedrada" eso lo hacían los carros romanos", vaya nivel !!

Encima si les ayudas con la información de otros compañeros del foro, para ayudarles a investigar con toda la humildad del mundo sin pretender ningún tipo de injerencia, ni te escuchan... es lamentable, la verdad.

Yo lo seguiré moviendo con Mazda España, porque ellos si les meten caña. De hecho gracias a ellos cedieron y aplicaron el boletín.

Saludos.
 
Última edición:
Te agradezco mucho tu comentario al tiempo que te digo que no te dejes amedrentar por ellos, aunque veo que no lo haces.
Como siempre dije, el coche es tuyo y eso, se debe defender por encima de cuatro tonterías de varios espabilados.
No dejes de pelear y tampoco de darnos resultados, un saludo.
 
Hola,
Escribo el último capítulo —espero que definitivamente— de mis andanzas con Mazda, y en especial con GIL Automoción.

En capítulos anteriores comenté que Mazda España se implicó bastante en el seguimiento de este incidente con el concesionario. Sin embargo, llegó un momento en el que me comunicaron que ya no podían obligar al concesionario a realizar más acciones.

Sinceramente, me quedé bastante sorprendido.

Según me explicaron, el siguiente paso habría sido comenzar a realizar reparaciones sistemáticas sobre diferentes elementos de la suspensión. Vamos, lo que en mi profesión llamamos «prueba y error»: cambiar piezas hasta que, por eliminación, desaparezca el problema.

Ante esta posibilidad me negué. Les expliqué que prefería buscar yo mismo una solución y, por mi cuenta, localicé un taller de Torrejón con muy buenas valoraciones y comentarios en Google.

Me puse en contacto con ellos, les expliqué el problema y, sobre todo, cómo se reproducía el ruido. Recordemos que únicamente aparecía al circular por carreteras empedradas o con una sucesión continua de pequeños baches, mientras que no se manifestaba en badenes, baches aislados ni en autopista.

Aquí hago un pequeño inciso.​

Tengo la suerte —o la desgracia, según se mire— de que a unos 3 kilómetros de mi casa hay una calle con tantos baches que prácticamente parece una carretera empedrada.

El problema es que, durante todo el proceso anterior, GIL Automoción se negó a desplazarse hasta allí para reproducir el ruido, alegando que ellos no realizan ese tipo de desplazamientos, aunque se encontrase dentro de la misma localidad.

Estamos hablando de unos 3 kilómetros y no más de cinco minutos de trayecto.

En cambio, cuando expliqué al nuevo taller dónde podíamos reproducir el problema, su respuesta fue sencillamente:
Sin problemas. Vamos allí y lo probamos.
Y así fue.

No tardamos ni 15 minutos entre ir hasta el lugar, realizar las pruebas, reproducir el ruido y regresar al taller.

Y aquí empieza la diferencia.​

Dos días después me llamaron para que volviera a realizar otra prueba con ellos, nuevamente en el mismo lugar.

Llegamos, hicimos las pruebas y, para nuestra sorpresa, el ruido ya no aparecía por ningún lado.

Me explicaron que habían revisado todos los elementos de la suspensión y que no habían encontrado ninguna holgura, desgaste, rotura o funcionamiento anómalo.

Eso sí, habían hecho algo muy sencillo: reapretar todos los tornillos de los elementos de la suspensión, la cuna y demás elementos relacionados. No dejaron uno sin comprobar.

En total, fueron 150 euros y aproximadamente tres horas de mano de obra.

¿Es mucho o poco? Sinceramente, no lo sé. Pero después de toda la historia con Mazda, a mí me pareció un precio más que razonable, especialmente teniendo en cuenta que el problema quedó solucionado.

Mazda: meses de espera + reparación autorizada + varias piezas/elementos intervenidos + el ruido sigue.
Taller independiente: 15 minutos para reproducirlo + revisión completa + reapriete de elementos + 150 € + problema solucionado


La prueba definitiva​

A la semana siguiente me fui de vacaciones a Portugal.

Y allí, en muchos pueblos y ciudades, encontré precisamente lo que necesitaba para comprobar si la reparación había funcionado: calles y carreteras empedradas.

No podía haber mejor banco de pruebas.

Y confirmado: ni rastro del ruido de golpeteo metálico.

Después de meses intentando localizarlo, finalmente un taller independiente fue capaz de reproducirlo, localizar el problema y solucionarlo sin necesidad de sustituir piezas de manera sistemática.

Mi conclusión​

A mi vuelta a Madrid me puse en contacto nuevamente con Mazda España para contarles cómo se había resuelto finalmente el incidente.

Y quiero dejar una cosa muy clara: no les llamé para reclamarles los 150 euros ni para solicitar ningún tipo de compensación económica.

Les llamé para hacerles partícipes de mi experiencia y, sobre todo, para transmitirles mi preocupación por la deriva que puede tomar la imagen de una marca cuando la experiencia de postventa depende tanto del funcionamiento de cada concesionario.

Porque puedes fabricar un coche excelente —y sinceramente creo que Mazda los fabrica—, pero la percepción que el cliente termina teniendo de una marca depende también, y muchísimo, de lo que ocurre cuando aparece un problema.

En mi caso, después de esta experiencia, la confianza en el servicio postventa ha quedado seriamente dañada.

Hasta el punto de que la próxima revisión oficial del vehículo no la realizaré en Mazda, porque no tengo ningún servicio oficial cercano al que pueda acudir con la confianza suficiente. Y desplazarse a otra ciudad teniendo alternativas mucho más cercanas tampoco me parece razonable.

Y, evidentemente, una vez finalizada la garantía, difícilmente volverán a verme el pelo por un concesionario oficial Mazda.

Es una pena, porque el coche me gusta y estoy muy satisfecho con él. Precisamente por eso resulta todavía más frustrante que una experiencia de postventa pueda terminar condicionando de esta manera la relación con una marca.

Me queda pendiente escribir la reseña de GIL Automoción.

Después de todo lo ocurrido, y viendo además algunas de las experiencias que otros clientes han dejado publicadas (muchas demoledoras), creo que ya tengo bastante claro lo que voy a contar.


FIN.
 
Desde luego que no deja de ser vergonzoso, que ni se molesten en probar el coche, donde muestra el problema, es sinceramente increíble.
Tras esto, que no sean capaces de resolverlo, de la manera que lo hizo el otro taller, ya es para poner el asunto en medios de comunicación relacionados con la automoción, para que futuros clientes lo tuvieran en cuenta.
Desde luego que es un alegría saber que tú problema quedara resuelto, a pesar de los 150€.
Aunque si te soy sincero, yo les daría algo de guerra, amparado por la ley de garantías, que ellos se han saltado al negarse a probar el coche. Pero bueno, no intento meterte en veredas
Esto me recuerda a una charla que tuvimos hace poco tiempo unos colegas sobre comprar un coche con el libro sellado por la casa. Me fío yo poco de las intervenciones oficiales, tan poco que casi no me fío nada
También hay que decir, que afortunadamente, todos no son iguales, sólo faltaría.
 
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