Buenos días a todos,
Antes de nada, un saludo a todo usuario que se digne a leer mi historia.
Mi coche es un Mazda 3 2.5 e-Skyactiv-G 2025, es decir, la nueva motorización que Mazda introdujo hace aproximadamente 1-2 años.
Pues bien, ayer me lo encontré completamente muerto. Tras unos meses de uso sin ningún tipo de problema ni alerta previa, la sorpresa fue mayúscula, y no precisamente para bien.
Me dirijo al coche sobre las 07:20 A.M. y la primera impresión ya fue extraña: pulso el mando para abrir y no ocurre nada. Únicamente se escucha el “bip” típico (alerta sonora), pero el coche no abre ni cierra, ni se encienden luces exteriores, ni el cuadro de instrumentos, nada de nada.
Ante esta situación, decido abrir con la llave física (espadín que se encuentra dentro del mando) y acceder al habitáculo. Una vez dentro, el coche seguía exactamente igual, completamente sin vida. En ese momento mi primera teoría, como es lógico, fue un problema de batería.
Dispongo de un arrancador portátil (que por cierto recomiendo a cualquier usuario, ya que me ha sacado de más de un apuro), así que procedo a utilizarlo. Para mi sorpresa, no ocurre absolutamente nada. De hecho, veía cómo el arrancador iba bajando su porcentaje de batería mientras el coche seguía sin mostrar ningún tipo de estímulo: ni pantallas, ni cuadro, ni amago de encendido… absolutamente nada.
Llegados a este punto, incluso pensé que mi arrancador pudiera estar defectuoso, así que procedo a llamar al seguro.
Más tarde llega el técnico y, tras utilizar su arrancador profesional, el coche seguía exactamente igual. Aquí ya empiezo a sospechar que no se trata de una simple batería, más aún cuando comprobamos que la batería marcaba un voltaje correcto de 12,4V.
Para colmo, el coche se encontraba en un parking comunitario subterráneo con un acceso nada sencillo.
Obviando los nervios que empiezan a aparecer en una situación así, solicito una grúa especial. Tras casi 3 horas de maniobras conseguimos sacar el vehículo y llevarlo a Mazda, llegando prácticamente a la hora de cierre un viernes. Así que poco más se pudo hacer que dejarlo allí y esperar al lunes para diagnóstico.
Mi sensación personal es bastante extraña. Aun siendo un usuario no primerizo en el mundo del automóvil, y además trabajando en el sector, no deja de sorprenderme cómo un vehículo puede quedar totalmente bloqueado e inutilizable sin ningún tipo de aviso previo. Evidentemente, esto es consecuencia del alto nivel de electrónica que gobierna los vehículos actuales, pero no deja de ser una experiencia muy desagradable, especialmente en un coche tan nuevo: 12.000 km y primera revisión pasada hace apenas un mes.
Os seguiré informando en cuanto sepa qué le ha ocurrido al coche.
Y como consejo personal: para quien esté valorando una plaza de garaje, tened también en cuenta la facilidad de acceso para una grúa. Hasta que no te pasa algo así, no valoras realmente este detalle.
Un saludo.